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Sueños en la fase REM y fase No-REM

Sueños en la fase REM y fase No-REMLos sueños son experiencias mentales que tenemos al dormir. Formado de imágenes fantásticas en escenarios deslumbrantes. No existe en ellos tiempo, ni espacio, nos movemos entre épocas y sitios sin restricciones. Pueden aparecer en ellos personas desconocidas o ya fallecidas, así como seres insólitos. Tarotisma nos explicaba un poco más a fondo el significado del soñar con estas personas que nunca habiamos visto en nuestra vida o que en algunos casos eran personas ya fallecidas.

Mientras dormimos, pasamos por varias fases de sueño; al principio entramos en un estado de inconsciencia, después de una hora, entramos en la fase NOREM en la que podemos tener sueños cortos, parecidos a los pensamientos, duran entre 1-10 min. Al no tener ese componente extraño, la interpretacion de los sueños de esta etapa es casi intuitiva, y resulta más sencillo al parecer nada más un recuento del día.

Después avanzamos a la fase REM (Rapid Eye Movement), nuestro pulso aumenta y también la velocidad de la respiración. Se inhibe el movimiento corporal, para que no podamos recrear lo que soñamos, principalmente porque si esto sucediera no podríamos descansar, y en segundo lugar, porque durante esta etapa, los sueños suelen tener argumentos extraños, aunque al despertar ni podamos recordarlos, en su momento podría ser peligroso actuarlos con completa libertad.

Regularmente, es más fácil recordar un sueño cuando este sucedió justo antes de despertarnos, ya que suele ser el más largo, y emocionante que tuvimos durante esa noche. Es también el que más nos altera, pues en el corremos, flotamos, volamos o se nos presentan situaciones hostiles, también de cada 10 protagonistas del sueño, cuatro son extraños, bestias o seres sorprendentes.

Debido a la gran cantidad de elementos poco comunes o situaciones de tensión que se involucran en esta etapa, se siente la necesidad de encontrar un significado de los sueños, que estamos experimentando, tratando de descubrir más sobre nosotros mismos a través de las expresiones del subconsciente, ya que suelen analizarse en estos momentos situaciones con la que no podemos lidiar estando despiertos.

Interpretación de los sueños

Descubre la Interpretación de los sueñosTodos los fenómenos que ocurren en el entorno que nos rodea se componen de tres «verdades» irrefutables. Una verdad emotiva, una física y una espiritual. Revelar estas últimas es una tarea que las personas han tratado de realizar desde hace cientos de años. Creemos que si registramos los mensajes que se encuentran ocultos en los sueños nuestra vida cambiará para bien, pues sabremos con antelación varios sucesos que están por ocurrir.

¿Pueden los sueños enseñarnos parte de nuestro porvenir? Por supuesto que sí. Es por todos sabido que nada permanece estático en el universo, la información que almacena el cerebro día con día modifica (a veces sin que lo sepamos) nuestros patrones de conducta.

Hay individuos que nacen con el don o la facultad de poder interpretar los sueños de la gente, aún sin haber tenido una instrucción previa en dicha materia. Como sabes, la mayor parte del lenguaje de los sueños se compone de una serie de símbolos oníricos, es decir, de alucinaciones. La clave está en unirlas de una manera coherente utilizando el lenguaje hablado, para poder entender plenamente aquello que nos quiere revelar el subconsciente.

Las interpretaciones se denominan cábalas. La palabra cábala tiene su origen en un vocablo hebreo que significa «aquello que ha sido transmitido. Por su parte, el intérprete nunca debe dar un solo significado a una palabra, dado que cada individuo es distinto. Lo que debe hacer es echar mano de su sapiencia y experiencia para intuir el camino correcto que debe transitar durante la decodificación del sueño.

Muchas personas están de acuerdo en que comprender nuestros sueños, nos acerca un poco más a un conocimiento profundo de quienes somos en realidad. Por tal motivo, enseguida te compartimos una pequeña lista que contiene algunos de los sueños más recurrentes, así como su respectiva interpretación:

– Abandono Se puede interpretar como que la persona vive dentro de un universo estático y debe modificar algunas de sus conductas para poder llegar al éxito. Es aplicable en sueños que traten sobre el abandono de los padres, de los cónyuges o de un ser querido.

– Abismo Soñar que se cae a un abismo, es una llamada de atención que nos invita a explorar nuestros pensamientos más profundos y reprimidos. Es decir, aquello que nos atormenta.

– Abuelos Seguramente estás pasando por situaciones difíciles. Lo que debes hacer es escuchar consejos de la gente que te quiere. De esa forma, los obstáculos por más grandes que sean, se superarán exitosamente. Se aplica cuando el soñador se ve conversando con sus abuelos.

– Aves Observar pájaros de hermoso plumaje en pleno vuelo, simboliza un muy buen augurio traducido en buena salud, fortuna y abundancia. Tanto espiritual como material.

– Balsa Cuando un individuo ve que una embarcación se hunde, significa que el soñador o un amigo muy cercano puede sufrir un accidente o contraer una enfermedad grave. Por el contrario, si la persona se encuentra en una balsa a flote, se puede interpretar como que nuevos negocios y empresas exitosas están a la vuelta de la esquina.

– Bancarrota Quiere decir todo lo contrario. Aunque dependiendo de la situación también se puede aplicar a la separación o abandono de un ser querido.

Todavía nos quedan muchísimas interpretaciones por compartir. No te separes de este blog.

Fases del sueño

Fases del sueño

Han sido muchísimas las investigaciones que han llevado a los especialistas en materia de los sueños a descubrir qué es lo que ocurre cuando una persona duerme una siesta.

Ya en un artículo anterior habíamos dicho que científicamente se han determinado cuatro fases del sueño, las cuales se repiten de forma aleatoria durante toda la noche.

En primer lugar, nos encontramos con la fase de beatitud o adormecimiento. En este punto el soñador parece que estuviera transitando por un escenario en el que se encuentra flotando plácidamente. Es justamente en este instante cuando su subconsciente empieza a trabajar creando imágenes en su mente. Sin embargo, ninguna de éstas quedará almacenada en su cerebro de manera definitiva.

Por su parte, todos los músculos del cuerpo se irán relajando muy despacio (inclusive disminuye nuestro ritmo cardiaco). La respiración se vuelve pausada y es más regular. Cabe decir que al principio de la fase, cualquier sonido, puede poner al sujeto en estado de alerta y por consiguiente obligarlo a despertar de manera súbita. La duración de esta etapa apenas alcanza unos cuantos minutos.

Luego de esto el cuerpo está listo para entrar en la fase dos. Aquí la actividad cerebral presenta un aumento significativo. Los ojos empiezan a moverse lentamente haciendo recorridos circulares por todo lo largo y ancho de su órbita, esto con el fin de encontrar el lugar preciso para un excelente descanso. En lo que respecta al sueño en sí, podemos decir que ahora es mucho más profundo. No obstante, algún sonido más o menos fuerte puede despertar al soñador.

Ingresando ya a la tercera fase, la amplitud de las ondas cerebrales crece exponencialmente, aunque no así su movilidad. Los músculos han alcanzado un estado idóneo de relajación y la respiración es total y absolutamente profunda. Del mismo modo, el ritmo cardiaco baja considerablemente. Lo mismo ocurre con la presión sanguínea y la temperatura del organismo. Para despertar al sujeto, se requiere de un movimiento fuerte o en su defecto de golpes ligeros (palmadas en la espalda, por ejemplo).

Durante la cuarta y última fase del sueño, los síntomas anteriormente mencionados, tienden a agudizarse. Si le hiciésemos un electroencefalograma al sujeto en cuestión en ese momento, fácilmente podríamos ver que sus ondas cerebrales son lentas y con una sincronización perfecta. Cabe decir que el soñador puede responder a estímulos presentes en su entorno, más estará en posibilidades de reconocerlos plenamente, ya que se encuentra en una etapa de sueño profundo.

Esto es un proceso natural absolutamente necesario, para recuperar la mayor parte de energía gastada durante el día en llevar a cabo nuestras actividades cotidianas. No debemos olvidar, que si la persona se despierta sobresaltada, esa tensión acumulada se convertirá en cansancio de nuevo, por lo que el individuo deberá volver a dormir para recuperarse plenamente.

Se han registrado casos de personas que se despiertan intempestivamente luego de alcanzar la cuarta fase del sueño. Se ha comprobado que los sujetos experimentan algo así, pueden sufrir graves cuadros de angustia, miedo e inclusive en casos extremos padecer de sonambulismo.

Por último, te recomendamos que si estás experimentado algo de esto, te acerques a un especialista. De ninguna manera trates de solucionar el problema por tu cuenta, ya que pones en riesgo su salud.

¿Qué son los sueños?

Interpretacion de los sueñosLa mayoría de los especialistas que se dedican a investigar fenómenos relacionados con los sueños, están de acuerdo en que el soñar no es otra cosa que un procedimiento que realiza nuestra mente de forma involuntaria. Este estado es producido gracias a que una serie de «recuerdos» existentes en nuestro cerebro son reacomodados de forma distinta hasta con el propósito de crear una realidad totalmente diferente.

Y es que siendo honestos, la interpretación de los sueños representa uno de los fenómenos que más ha interesado a la humanidad, debido a la naturaleza misteriosa que éstos encierran.

Médicamente está comprobado que si una persona duerme bien durante la noche, se despertará de buen humor y por ende podrá realizar sus actividades cotidianas de forma más rápida y productiva. Por el contrario, si el soñador ve interrumpido su descanso, su humor cambiará abruptamente hacia una condición negativa impidiéndole un desempeño óptimo en las tareas que tenga que llevar a cabo.

Considero que este es un buen momento para que nos detengamos a contestar este interesante interrogante ¿Alguna vez te has detenido a reflexionar acerca de que aproximadamente un tercio de nuestra vida la pasamos durmiendo? Así es, una persona en promedio duerme ocho horas diarias.

Entonces… ¿qué sucedería si durante ese período de aparente calma, nuestro cerebro se pusiera a resolver enigmas, problemas o inquietudes que nos aquejan a diario? Personas que estudian a detalle las diversas fases del sueño han asegurado en diversos foros (revistas, televisión, periódicos, Internet, radio, etc.) que se pueden tener claros indicios o premoniciones de las cosas que nos van a ocurrir en un futuro no muy lejano. Por supuesto, lo difícil está en saber la manera correcta de descifrar esas pistas.

Por otro lado, cuando estamos durmiendo, el subconsciente puede actuar de dos formas distintas:

– La primera y más conocida son los sueños en los que somos testigos de acontecimientos que tuvieron lugar en el pasado. Ahí, podemos estar en contacto nuevamente con personas que ya fallecieron, situaciones felices entre muchas otras cosas.

– La segunda tiene que ver directamente con la presentación de uno o varios augurios. Es decir, en estos sueños somos testigos de fenómenos extraños, conocemos lugares con gente nueva, se mezclan pasajes de nuestra vida que paralelamente crean un nuevo significado.

Si nos remontamos a la época antigua, fácilmente veremos que en las civilizaciones clásicas (los egipcios, por ejemplo) muchas de las decisiones que tomaban los gobernantes, se veían claramente influidas por sus sueños.

Tuvieron que transcurrir muchísimos años para que se creara un análisis científico a conciencia de las conductas que experimenta el soñador mientras duerme. De hecho, fue Sigmund Freud quien advirtió que el subconsciente guarda más datos de los que aparenta.

Lógicamente, esta hipótesis recibió duras críticas en su tiempo. Sin embargo, Carl Gustav Jung, estudioso también del psicoanálisis estuvo de acuerdo en que todos los hombres tienen una figura femenina dominante mientras se encuentran soñando. En el caso de las mujeres, dicho ser dominante es del género masculino.

Recapitulando todo lo anterior, podemos decir para determinar claramente lo que nos quieren decir nuestros sueños, debemos contar con las herramientas necesarias para decodificarlos. Esa es precisamente la tarea de este blog.

Muchas gracias por tu visita.

¿Los sueños tienen un idioma propio?

¿Los sueños tienen un idioma propio?Cuando soñamos, sin quererlo asistimos a una sala de proyección en donde observamos una serie de imágenes, las cuales no podemos explicar con claridad al despertar.

Aunque no lo parezca, este hecho tiene bastante lógica, dado que tanto el lenguaje oral como el escrito, son enteramente distintos que el lenguaje simbólico creado por nuestro subconsciente.

No olvidemos que éste se encuentra en contacto directo con el mundo en que vivimos, prácticamente desde el momento del nacimiento. Desde ese momento, se dedica a recabar y guardar archivos de todas y cada una de las cosas que nos suceden a diario. Las cuales son interpretadas durante el sueño.

Por su parte, existen algunos psicoanalistas que aseguran que el subconsciente es el conjunto que resulta de la unión de los componentes de la psique. Dicho de otro modo, este grupo de estudiosos afirma que podemos ser testigos de episodios que ocurrieron en «vidas pasadas».

Lo innegable es que hay personas que tienen facilidad de precognición, esto quiere decir que tienen la capacidad de distinguir eventos que habrán de producirse en el futuro. Popularmente a este tipo de individuos se les ha bautizado con el nombre de videntes.

Antecedentes históricos hay muchos, pongamos por ejemplo el caso de José de Egipto, primer ministro de aquel imperio. Una noche tuvo un sueño premonitorio en el que vio con claridad cómo la riqueza y abundancia que tenía la región se acabaría en un período no mayor a siete años. Luego de eso, sobrevendría la catástrofe, hambre e inanición por todos lados durante siete años más. Hecho que sin duda pondría fin a la civilización egipcia.

Con el propósito de evitar esa desgracia, José confió en su instinto y a la mañana siguiente ordenó que a partir de esa fecha se almacenaran granos en grandes cantidades, para poder hacer frente al período de escasez de alimentos. Esta acción permitió que la grandeza de Egipto perdurara hasta nuestros días.

Habitualmente los sueños que se olvidan con facilidad, son aquellos que tienen muchos elementos en común con los aspectos que coexisten en el presente del soñador. Del mismo modo, puede ser que los acontecimientos proyectados por el subconsciente aborden temas que el individuo rechaza en su estado consciente, o bien que el mensaje o significado del sueño no haya sido comprendido completamente.

Por ejemplo, una persona que tiende a realizar procesos analíticos todo el tiempo (un físico, un matemático, un químico etc.) Descartará de manera casi inmediata aquellos sueños que tengan temáticas fantasiosas.

Algunas ocasiones, al contarle lo que soñamos a una amistad, nos sorprende de cierta manera la cantidad de detalles que podemos incluir en el relato. Esto es posible gracias a que hay varias interconexiones que se unen buscando un objetivo común o más bien un «mensaje oculto». Aunque queda claro, que por más esfuerzos que hagamos nunca tendremos la totalidad del significado.

Otra de las causas por las cuales olvidamos nuestros sueños, es que nos despierten de manera abrupta. En este escenario lo más recomendable sería tomar un pedazo de papel y un lápiz para apuntar todo aquello que recordemos.

En fin, está claro que los sueños nos hablan. Sólo basta poner un poquito de atención para entender lo que nos quieren decir.

Algunos datos interesantes sobre el sueño

Algunos datos interesantes sobre el sueño

Como todos sabemos, el sueño se encarga de regular y equilibrar varios procesos fisiológicos en el organismo. Por esta razón, es algo que por ninguna razón debemos tomar a la ligera, ya que de hacerlo podríamos ocasionarle graves problemas a nuestra salud.

Lo recomendable es dormir «de corrido» ocho horas durante la noche, pues este es el tiempo que los especialistas han determinado para que un cuerpo en estado saludable recupere la energía perdida.

No obstante, cada persona es diferente y por consecuencia, las demandas de su cuerpo son distintas a las de otro. Los bebés que acaban de nacer, duermen de 12 a 17 horas diarias. Esto con el fin de estimular el correcto desarrollo y madurez del cerebro. Con el paso del tiempo, esa «necesidad» va disminuyendo, conforme otras nuevas capacidades fisiológicas van apareciendo.

Por otra parte, las diferencias que existen entre el modo de soñar que tienen los individuos, han provocado cientos y cientos de mitos y leyendas. De las cuales cabe decir que algunas son verdaderas, mientras que otras son total y absolutamente erróneas.

Por ejemplo, en muchas comunidades todavía se cree que el tiempo de descanso de ocho horas diarias, se debe aplicar al mismo tiempo tanto para personas como para animales. Esta concepción es incorrecta, al menos para algunas especies del reino animal. Los elefantes, no duermen más de cuatro horas al día.

Ahora bien, casi todos estamos de acuerdo que al despertar, no podemos recordar (al menos la mayoría de las veces) lo que soñamos durante la noche. En fechas recientes, un estudio realizado por un «laboratorio del sueño» estadounidense, ha arrojado información sorprendente. Se ha podido determinar que una persona puede soñar por intervalos de tiempo, los cuales en promedio suman la asombrosa cantidad de 90 minutos. Sin embargo, al despertar sólo recuerda pequeños fragmentos de la experiencia.

Para su estudio, los sueños han sido divididos en cuatro fases, dentro de cada una de estas encontramos patrones cerebrales distintos, los cuales a su vez no guardan ninguna relación de interconexión. En un artículo posterior, hablaremos a detalles sobre este tema.

Continuando con los mitos, podemos mencionar el de «contar ovejas» para conciliar el sueño de manera rápida y sencilla. Lo anterior a todas luces carece de una base científica. A pesar de esto lo que sí es cierto, es que al llevar a cabo esta actividad con los ojos cerrados se disminuye gradualmente nuestra actividad cerebral, hasta que alcanzamos un estado de somnolencia. Aunque esto de ninguna manera quiere decir que con ello alcanzaremos un sueño profundo.

Finalizaremos con una creencia que nos inculcaron las abuelitas: «No hay nada mejor para dormir plácidamente que tomar un vaso de leche tibia». Esta aseveración, se encuentra comprobada científicamente, ya que la leche cuando alcanza cierto grado de temperatura adquiere propiedades que la convierten en un sedante natural.

Esto gracias a que contiene el aminoácido L-triptófano, el cual tiene la función de desencadenar la secreción de sustancias químicas que ayudan a la relajación tanto de los músculos como de los procesos mentales, permitiéndonos conciliar el sueño.

Hay muchas más cosas que contar acerca de los sueños. Por eso, te invitamos a que no dejes de visitar este blog.