La iguana

La iguanaAntiguamente trabajé en una agencia de bienes raíces en la que me tocaba mostrar las propiedades a los clientes. A veces, estaba comisionado en los suburbios y otras tantas me mandaban a zonas residenciales.

Fue en una comisión de estas, cuando me ocurrió algo sobrenatural. Generalmente las casas ubicadas en lugares de alto nivel adquisitivo, estaban completamente amuebladas y listas para ser habitadas.

La cantidad de objetos extraños que observé en esos lugares, son indescriptibles. Sin embargo, jamás olvidaré a la iguana con ojos de cuarzo. Se trataba de una figura ornamental que estaba dentro de un exhibidor de vidrio localizado al centro de la sala.

No sé por qué, pero esa casa no se vendía por nada del mundo. Los señores de la inmobiliaria constantemente bajaban el precio de ésta, para ver si convencieran a nuevos compradores de adquirirla.

Varios de mis colegas argumentaban que la iguana impedía que el inmueble se vendiera. Los relatos cortos eran por todos conocidos. En una junta de consejo, le dije a mi jefe inmediato:

– Mañana mismo voy a ir a la casa que está en las palmas y me desharé de la iguana a ver si así se cierra la venta más pronto.

– ¿No me digas que tú crees en esas cosas Toño?

– No, pero he leído en varios libros que a veces las maldiciones y leyendas se hacen realidad si el imaginario colectivo les otorga vida propia.

Antes de que comenzara mi jornada laboral ingrese a la casa y me puse a buscar entre las distintas llaves cual era la que abría ese exhibidor.

– No lo puedo creer. Ninguna sirve. Con razón esta cosa sigue aquí. Sin embargo, yo dije que la iba a sacar y lo haré cueste lo que cueste. Rompí el cristal y al tratar de agarrar la iguana ésta posó sus ojos en mí.

Era una mirada fría y penetrante, que transmitía miedo y terror a cada instante. Salí de ahí corriendo, dejando mi portafolio y la puerta abierta de par en par. Al día siguiente, una de mis compañeras me comentó que misteriosamente el aparador había sido reparado y la iguana puesta en su lugar. Aunque nadie supo decir quien llevó a cabo dicha reparación.

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